Para aquellos que disfrutan con la observación de la naturaleza y de la vida silvestre, El Castañar ofrece una gama exclusiva de posibilidades que no pueden encontrarse reunidas en otros lugares.

Debido a la diversidad de biotipos de la finca, coexisten las dehesas de encinas y alcornoques centenarios, el monte bajo, los grandes fresnos a lo largo de los arroyos, el bosque mediterráneo con chaparros, quejigos y arces, los bosques de robles en las zonas más elevadas y algunas masas de castaños. En excursiones, a pie, a caballo o en vehículos todoterreno, los visitantes pueden contemplar algunas de las 35 clases de pequeños o grandes mamíferos u observar algunas de las 195 variedades de aves que conviven aquí, incluyendo varias parejas de águila imperial, el águila real, el buitre negro o el búho real, especies muy escasas en otros lugares.
Los visitantes interesados en la arqueología pueden acercarse al castro celtibero del Cerro del Moro, o visitar los diques construidos por los romanos para abastecer de agua potable a Toledo.

También es posible contemplar en su ambiente a los toros bravos de la ganadería del Conde de Mayalde, legendarios por su seriedad, trapío y el desarrollo de sus defensas, que pastan en las dehesas de la finca.

Para alojar a los visitantes, El Castañar dispone de 16 habitaciones dobles, magníficamente acondicionadas, en la Casa de Rojas, un edificio del siglo XV, que cuenta , además, con salones muy confortables y una excelente cocina representativa de la región, especializada en platos de caza y otros productos elaborados en la finca (jamón y embutidos ibéricos, queso de oveja, vino, conservas o miel), que también pueden ser adquiridos aquí.

El Castañar, a 30 Km de Toledo, está a pocos minutos de Ventas con Peña Aguilera, el centro de elaboración artesanal de productos de cuero de la región, y del Club de Golf del Campo de Layos.