Las cacerías de perdices en El Castañar son legendarias y fueron ya dadas a conocer por el poeta y dramaturgo Francisco de Rojas Zorrilla, en una inolvidable descripción en verso.

En El Castañar, la bravura de las perdices y la configuración del terreno se conjugan constituyendo un auténtico reto para quienes disfrutan disparando sobre piezas que vuelan a gran velocidad y con gran diversidad de trayectorias.

La extensión de las dehesas de El Castañar, permite ajustar las batidas y el número de piezas a la medida de las necesidades de cada grupo de cazadores.

Otra de las modalidades más practicadas en El Castañar es la caza de perdiz en mano, con perro, para pequeños grupos de cazadores.

También destaca la caza de aves migratorias al paso, desde puestos fijos: zorzales en invierno o tórtolas y palomas torcaces en verano; la caza de conejos, perdices y liebres en mano y con perros, la caza de la perdiz con reclamo, o la incomparable y tradicional caza, de la paloma torcaz.